José Esteve Pardo, en su obra «El camino a la desigualdad» (Madrid, Editorial Marcial Pons, 2023, 166 páginas), ofrece una reflexión profunda y crítica sobre el auge de la contractualización de la vida social, facilitada por los nuevos instrumentos de contratación que las tecnologías avanzadas y el desarrollo de una sofisticada ingeniería contractual hacen posibles. Esteve Pardo, reconocido en España como un referente en el estudio de la relación entre Derecho y tecnología, ha contribuido significativamente a la comprensión y desarrollo de políticas y marcos regulatorios más efectivos en un mundo cada vez más complejo y cambiante, donde la gestión del riesgo se convierte en uno de los ejes fundamentales de la nueva actividad administrativa. También es reconocido por sus aportaciones sobre los cambios en la relación entre el Estado y la sociedad en la modernidad y postmodernidad.
Su extensa producción académica incluye títulos destacados como «El desconcierto del Leviatán: Política y derecho ante las incertidumbres de la ciencia» (2009), “La nueva relación entre Estado y sociedad. Aproximación al trasfondo de la crisis” (2013) y «Hay jueces en Berlín: Un cuento sobre el control judicial del poder» (2020), entre otros. Estas obras han sentado las bases para un enfoque crítico y reflexivo sobre el rol y los desafíos del Derecho público en la actualidad.
«El camino a la desigualdad» (2023) es una obra innovadora en el ámbito del Derecho administrativo y constitucional, donde el autor explora la evolución y el impacto del contrato frente a la ley en la estructura social y jurídica contemporánea. Esteve Pardo analiza la transición de un mundo regido por la ley, característico del Estado de bienestar, hacia uno dominado por la contractualización de diversos ámbitos de la sociedad y el Estado. Este fenómeno deriva en un individualismo severo que está erosionando el Estado social y el marco jurídico que protege el bien común. Los avances tecnológicos y una ingeniería contractual que prioriza la autonomía del individuo, a menudo a expensas de la comunidad, llevan a una mayor desigualdad.
No se trata de cuestionar la gestión indirecta de servicios públicos, que goza de un notable arraigo en nuestro entorno cultural que busca aprovechar las fortalezas del sector público y privado. La monografía denuncia la privatización de auténticas funciones públicas, funciones que tradicionalmente han caracterizado al Estado, incluso en su versión más liberal.
Un ejemplo claro en el ámbito procesal es la colonización de este espacio por el contrato, lo que lleva, nada más y nada menos, a la negociación sobre derechos fundamentales. Estas fórmulas contractuales permiten a las partes resolver sus conflictos fuera del sistema judicial tradicional mediante mecanismos como el arbitraje, la mediación y otros tipos de acuerdos procesales que modifican o limitan el alcance de la intervención de los tribunales de justicia.
Existen contratos procesales en los que las partes determinan ciertos aspectos del procedimiento judicial que seguirán en caso de conflicto, como la elección de foro o la renuncia a recursos. Las partes pueden renunciar al derecho a apelar, limitar los recursos disponibles, o acordar cómo se presentarán y aceptarán las pruebas durante el juicio.
En lo relativo a la justicia penal negociada, se permite a los investigados y a la fiscalía llegar a acuerdos que pueden incluir conformidades y acuerdos de cooperación a cambio de beneficios.
Esteve Pardo plantea una visión del siglo XXI donde la autonomía de la voluntad y el mercado cobran preeminencia sobre los principios de igualdad y protección social. Este proceso de «colonización contractual» transforma radicalmente la interacción entre el ciudadano y el Estado, convirtiendo los derechos irrenunciables en meros objetos de transacción. Esta dinámica sitúa a los ciudadanos en posiciones negociadoras desiguales, dependiendo de sus recursos, lo que, a la postre, aumenta la vulnerabilidad de los más necesitados.
La obra destaca por su rigor analítico y calidad literaria. El texto está excepcionalmente bien escrito, con un estilo que logra ser tanto académico como accesible. Esteve Pardo utiliza ejemplos históricos para ilustrar de manera efectiva su discurso, manteniendo el interés del lector a lo largo de la obra. Un ejemplo notable es la batalla entre la Corte Suprema de EE. UU. y el presidente Roosevelt durante la década de 1930 en torno a la legislación del New Deal. La Corte Suprema, en defensa de la libertad de contratación, declaró inconstitucionales varias leyes del New Deal que buscaban regular las condiciones laborales. El presidente Roosevelt, en respuesta, amenazó con una propuesta conocida como «court-packing plan», que buscaba ampliar los miembros de la Corte Suprema para nombrar jueces que simpatizaran con sus políticas del New Deal, asegurando así que las reformas no fueran declaradas inconstitucionales. Aunque esta reforma nunca se llevó a cabo debido a la fuerte oposición política y pública, la amenaza misma tuvo un impacto significativo. La Corte Suprema comenzó a cambiar su postura y a fallar a favor de varias piezas clave de la legislación del New Deal.
Un aspecto notable del análisis es la atención que el autor presta a la familia como la última institución comunitaria respetada durante el auge del liberalismo en el siglo XIX. Esteve Pardo discute cómo el individualismo promovido por el estado decimonónico y continuado por corrientes ideológicas actuales, que exaltan la autodefinición personal, ha minado las subjetividades comunitarias como los gremios y las comunidades vecinales. En última instancia, la deconstrucción del entramado social, enfocándose en el reconocimiento del individuo como el único sujeto legítimo de derechos y obligaciones frente al Estado, depara una sociedad más débil y vulnerable ante el Leviatán.
En esta línea, el autor observa que, aunque otras formas de agrupación social fueron despojadas de su relevancia jurídica y social en favor del individuo, la familia continuó siendo vista como una entidad legítima que podía coexistir con los principios de contrato y mercado. Sin embargo, señala que la infiltración del contrato en la esfera familiar en la actualidad puede ser vista como una extensión del individualismo y la autonomía de la voluntad. Esteve Pardo critica este nuevo tipo de feudalismo donde disminuye la protección colectiva y aumenta la desigualdad, pues los individuos ahora deben negociar derechos y servicios, antes garantizados por la ley, en un mercado donde no todos tienen el mismo poder de negociación.
En resumen, «El camino a la desigualdad» de José Esteve Pardo es una obra esencial para entender los desafíos contemporáneos del Derecho público en un mundo cada vez más dominado por la tecnología y la contractualización. Su análisis profundo y accesible invita a una reflexión crítica sobre el orden constitucional concebido bajo el imperio de la ley que se está deconstruyendo a golpe de contrato, sin cobertura doctrinal ni ruptura revolucionaria alguna, con la discreción característica del contrato y manteniéndose incólume la fachada del Estado de Derecho.
Juan José Guardia Hernández
Profesor agregado de Derecho Administrativo.
Universidad Internacional de Cataluña
