Esta reciente y nueva monografía del profesor Alemany Garcías (Reus, Madrid, 2024, 246 páginas), nos ofreece un estudio exhaustivo de la figura de planeamiento de los Estudios de Detalle, un instrumento que, pese a situarse en el último eslabón de la cadena del planeamiento urbanístico, no puede dejar de valorarse positivamente su importancia.

La monografía nos depara una versión actualizada de los Estudios de Detalle tanto a nivel legislativo y jurisprudencial como bibliográfico. Y resulta muy oportuna pues el tema necesitaba un examen en profundidad como el que nos rinde su autor, en el que se muestra ese siempre difícil equilibrio entre la subordinación a los planes de superior jerarquía, y la capacidad innovativa que hace operativa esta figura del planeamiento.

Y es que por muy bien que esté elaborado planeamiento de ordenación pormenorizada, como puede ser un plan parcial en suelo urbanizable o un plan general en suelo urbano, es muy frecuente que la aplicación de sus determinaciones a un ámbito reducido del territorio, requiera ajustes y correcciones, cuando no innovaciones de escasa trascendencia, pero que mejoran el entorno urbano ambiental y dotacional de quienes residen o van a residir en el ámbito objeto de esa ordenación.

De ahí que el cuidado de esos pequeños detalles urbanísticos, como son los reajustes de las alineaciones, las rasantes, y muy en particular la ordenación de volúmenes, contribuyan en gran medida a la mejora y también a la estética del medio urbano más próximo.

Cuando se desciende el foco de la ordenación a una escala pequeña se descubren accidentes del terreno, formas irregulares de parcelas, una realidad física no contemplada antes que habilita para repensar los viarios de acceso y de conexión con el resto de la trama, así como explorar unas posibilidades innovativas que algunas legislaciones autonómicas ya prevén, para mejorar el medio ambiente urbano. Y así, por ejemplo, una ordenación de volúmenes bien estudiada en una parcela de razonables proporciones, pueden justificar la creación de un espacio interior, no sólo de nuevas alineaciones de viarios interiores sino nuevos espacios dotacionales al servicio de los moradores de los edificios previstos, tales como una pequeña zona verde, un jardín infantil, un espacio abierto para el paseo, una instalación deportiva de pequeñas proporciones, un espacio libre privado o público, un acceso peatonal a otros ámbitos etc. Son elogiables esas legislaciones urbanísticas autonómicas de las que el libro del profesor Alemany Garcías da cuenta, como la Castellano Manchega o la Valenciana, para las que los Estudios de Detalle tendrán por objeto la previsión no sólo de alineaciones y rasantes, y de ordenación de volúmenes, sino la ampliación de viales u otras dotaciones públicas.

Este instrumento de planeamiento no sólo merece una supervivencia -como reza el subtítulo del libro, pulcramente editado- si no su potenciación, por más que se mueva con el máximo respeto a los planes de superior jerarquía sin perjuicio de cierta capacidad de innovación. Innovación que no debe verse como una modificación formal de los planes de superior categoría sino -dentro de las determinaciones básicas de estos- una aplicación racional por vía interpretativa, lo que se ha denominado modificación impropia, esto es alteraciones exigidas por la realidad las cuales, sin menoscabo de las determinaciones de los planes de superior categoría, sirven para conformar más racionalmente el espacio urbano con una perspectiva de conjunto, sin trasladar los ajustes en las alineaciones y rasantes a las licencias de edificación, dada la naturaleza normativa de esta figura del planeamiento, a caballo entre los planes de ordenación y las licencias de edificación. Como dijera la antigua sentencia del Tribunal Supremo que ha caracterizado con toda justeza el Estudio de Detalle como “pieza intermedia entre los planes de ordenación y las licencias de edificación” (STS 9.VII.1985).

En resumen, una monografía que acredita la buena salud de que goza esta figura y los servicios que puede seguir prestando al sistema de planeamiento.